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Autor: Héctor Adolfo Montoya Padilla , médico psiquiatra, director general y representante legal de la Fundación Mente en Armonía A lo ...

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viernes, 16 de marzo de 2018

Violencia Intrafamiliar: Violencia PSICOLOGICA en la pareja


Por: Héctor Adolfo Montoya Padilla, Psiquiatra

La violencia de género corresponde a cualquier acción o conducta que subvalore o haga daño (emocional y/o físico) a uno (o ambos por la circularidad de las relaciones humanas) de los miembros de la pareja; puede darse durante el noviazgo, durante la vida juntos (conyugalidad) o durante etapas de separación o divorcio (postcoyugalidad). Puede ser de cuatro tipos (1), aunque en la mayoría de los casos no se da una forma pura, sino que suelen ser episodios de una que se sucede con otra:

  • Violencia Fìsica
  • Violencia Pscológica
  • Violencia Sexual
  • Violencia Económica

Aunque la violencia de género se suele definir como aquella que ejerce el género masculino hacia el femenino, son cada vez más los reportes que muestran al género femenino también ejercercièndola hacia el masculino; así mismo, desde luego también se presenta en las parejas LGTBI.

En el presente artículo pretendo profundizar un poco en la Violencia Psicológica, de la manera más sencilla, de tal forma que tú fácilmente puedas estar informado (a) y saberla reconocer. Por experiencia considero que los reportes estadísticos sobre este tipo de violencia suelen estar errados, pues no todas las veces la víctima busca ayuda (pues el sometimiento es característico) o es subestimado cultural y judicialmente, siendo ésta una de las formas de violencia de género más frecuentes de lo reportado.

La ley 1257 de 2008 (2), que dictan normas  para la sensibilización, prevención y sanción de la violencia y discriminación contra las mujeres, define el daño psicológico de la siguiente manera:

Daño psicológico: Consecuencia proveniente de la acción u omisión destinada a degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de otras personas, por medio de intimidación, manipulación, amenaza, directa o indirecta, humillación, aislamiento o cualquier otra conducta que implique un perjuicio en la salud psicológica, la autodeterminación o el desarrollo personal.”

Por su parte el Observatorio Nacional de Violencias define violencia psicológica de la siguiente forma:

Violencia psicológica: Entendida como toda acción u omisión destinada a degradar o controlar las acciones, comportamientos, creencias y decisiones de otras personas por medio de cualquier conducta que implique perjuicio afectaciones en la salud psicológica, mental la autodeterminación, la percepción de sí mismo o el desarrollo personal. La violencia psicológica incluye los mecanismos simbólicos para ejercerla como la intimidación y la amenaza”.

La violencia psicológica de pareja también cumple con las características del “Ciclo de la Violencia de Pareja” que ya habíamos descrito en un artículo anterior (https://menteenarmonia.blogspot.com.co/2017/12/violencia-intrafamiliar-el-ciclo-de-la.html) (4) o se presenta en conjunto o alternante con otra forma de violencia, como física, económica y/o sexual.

La violencia psicológica suele llevarse a cabo mediante la intimidación directa, la manipulación o generación de culpa. La víctima siente confusión en cual dirección que deben tomar sus actos, con frecuencia duda de su propia cordura, mantiene miedo, incertidumbre y culpa; y, finalmente, sede a los deseos del victimario. Sin embargo, siempre debes tener en cuenta que en la mayoría de los casos el hacer caso solamente prepara el camino a una solicitud mayor, la violencia, no solo la psicológica, va creciendo en la medida que es permitida y satisfecha. Desde luego, la violencia hay que entenderla también de una manera circular, y la retroalimentación que se da por la víctima, advirtiendo nuevamente que permitirla es alimentarla.

Suelen ser manifestaciones frecuentes y, a veces, sutiles de violencia psicológica:

  • Crítica permanente hacia uno de los miembros de la pareja.
  • Culpabilizar permanentemente a un miembro de la pareja por eventos negativos, así sean fortuitos o por los conflictos que se desarrollen.
  • Celos desmedidos e injustificados.
  • Extremo dramatismo por situaciones que no merecen tanto despliegue emocional.
  • Necesidad de controlar el tiempo del otro miembro de la pareja.
  • Intolerancia al debate o no tener en cuenta la opinión del otro.
  • Minusvalorar las capacidades intelectuales o económicas de la pareja.
  • Dificultar y hasta impedir que la pareja tenga una independencia económica.
  • Bullying.
  • Uso de palabras despectivas y hasta vulgares para calificar la pareja.
  • Amenazas reiterativas de abandono si los deseos no son satisfechos.
  • Culpar la pareja por presentar enfermedad física o mental, desencadenada por presuntamente ésta no satisfacer sus deseos.
  • Establecer alianzas con los hijos como forma de presión.
  • Amenazar con consecuencias económicas si los deseos no son satisfechos.
  • Revisión del celular o redes sociales de la pareja sin autorización de ésta.
  • Instalar aplicaciones para grabar secretamente llamadas en el celular de la pareja o "hackear" sus claves
  • Forzarla a publicar en redes sociales "fotos de los dos juntos" y controlar su actividad en redes.
  • Usar terceros para vigilar la pareja, como el portero del edificio
  • Revisar la agenda de compromisos de la pareja sin autorización de ésta
  • Criticar la forma de vestir de la pareja y obligarla a usar determinada ropa
  • Presencia permanente en los aspectos personales y laborales de la pareja
  • Obligar a la pareja a “rendir cuentas” permanentemente sobre contactos sociales, amistades y uso del tiempo libre.
  • Mantener un estado permanente de irritabilidad.
  • Comparaciones con otras personas, minusvalorando y criticando siempre la propia pareja
  • Búsqueda sexual permanente para “mantener la satisfacción y control” a este nivel
  • Exigir prácticas sexuales que no te agradan.
  • Publicar en la red o compartir con terceros cosas tuyas sin tu autorización expresa.
  • Comentarios denigrantes u ofensivo sobre ti en privado o en público
  • Trato vulgar, a gritos, despectivo y/o humillante
  • No permitir que la pareja desarrolle su proyecto de vida como querer estudiar o trabajar
  • Obligar a la pareja a tomar decisiones respecto a su proyecto de vida contrarias a su deseo.



Dentro de las consecuencias mentales que puede generar la violencia psicológica podemos enumerar, entre otras, afectación de la autoestima, depresión, ansiedad, pánico, abuso de alcohol o sustancias (3); sin embargo, el común denominador es vivir con miedo, confusión, culpa e incertidumbre.

Algo sobre lo que siempre enfatizaré es sobre la importancia de la autonomía, siendo ésta una de las principales expresiones, si no la principal, de la dignidad de la vida humana, medio fundamental para que la vida sea plena y feliz; entendiendo autonomía como el valor de tomar decisiones propias, partiendo siempre de la buena voluntad y el raciocinio. Por ningún motivo tu relación de pareja debe afectar tu autonomía, pues estará afectando tu dignidad y capacidad de ser feliz. Tu actuar, si es verdaderamente autónomo, debe partir de tu buena voluntad, responsabilidad y raciocinio, por lo que tu pareja no debe ser afectada y tampoco ella debe coaccionarte. Una relación sana es la unión de dos autonomías con un propósito de un proyecto de vida en conjunto y autónomo; en mi parecer, el sacrificio de la autonomía de una o ambas partes lleva a la infelicidad, al conflicto, resentimiento y a veces a la violencia.

¿Pero qué hacer?

  • Lo primero es aceptar que no eres feliz en la relación actual de pareja y reconocer que tu individualidad, autoestima y autonomía se están viendo afectadas.
  • Ser consciente que la violencia psicológica no suele tener piso, entre más caso haces, más se te exige.
  • Evitar caer en el descrito ciclo de la violencia de pareja, evitar la escalada o el paso a otras formas de violencia.
  • No permitir que tus hijos intervengan, ya sea por aliarse con uno de los miembros de la pareja, por ser testigos pasivos o porque intervengan directamente.
  • Buscar ayuda especializada y con experiencia que te asesore e intervenga con experticia en la problemática de la pareja en busca de su solución y felicidad.



Recuerda que por ningún motivo la dignidad puede ser menoscabada o las emociones negativas inundarán tu vida de pareja y personal. Por otra parte, también debes tener en cuenta que, aunque los hijos crecen mejor con padre y madre, el ambiente debe ser sano; si en el ambiente familiar hay cualquier forma de violencia, incluida la psicológica, es preferible que crezcan con uno solo de sus padres.

Trabaja tu autoestima, tu autonomía, genera tu proyecto de vida, busca tu felicidad, ya sea solo (a) o en pareja: ¡¡No te minusvalores!! en la Fundación Mente en Armonía te ayudamos a evitar y resolver estas situaciones, a fortalecer tu autoestima y construir una vida autónoma. Comunícate con nosotros y con gusto te asesoramos: fundacionmenteenarmonia@gmail.com - 3176718697


Referencias

1. Observatorio Nacional de Violencia de Género: Ministerio de Salud y Protección Social. http://onviolenciasgenero.minsalud.gov.co/Paginas/home.aspx

2. Congreso de la República: Ley 1527 de 2008. https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/ED/GCFI/guia-ross-observatorio-violencia-genero.pdf

3. Ministerio de Salud y Protección Social (2016): Guía metodológica de la Línea de Violencias de Género LVG. Observatorio Nacional de Violencias. https://www.minsalud.gov.co/sites/rid/Lists/BibliotecaDigital/RIDE/VS/ED/GCFI/guia-ross-observatorio-violencia-genero.pdf

4. Cubillos A.: El ciclo de la violencia de pareja (2017). Fundación Mente en Armonía. https://menteenarmonia.blogspot.com.co/2017/12/violencia-intrafamiliar-el-ciclo-de-la.html


Sobre el autor:





Héctor Adolfo Montoya Padilla es Médico Psiquiatra, especialista en Adicciones, magister en Terapia Familiar y magister en Bioética.